miércoles, 30 de noviembre de 2011

Por Amor, se entregó al hijo de Dios

Porque las cosas, cuando merece la pena hacerlas, merece la pena hacerlas bien. 

Prendado aún por la imagen del Amor, la imagen de quien acepta el sufrimiento que le espera, aún cuando este no ha comenzado, aún cuando ha pedido al padre que "aparte de él ese cáliz", aún cuando, nadie como él sabe que la salvación de los hombres pasa por la entrega el hijo de Dios.

Una imagen que refleja el misterio para el que ha sido concebida, pero que sobre todo, refleja su advocación AMOR. La mejor descripción que me pudieron dar, antes de verla con mis ojos fue "Llama a la devoción".


Además, teniendo en cuenta que el mismo autor, ha sido el que más profundamente ha estudiado la persona que pudo ser amortajado con la síndone que se conserva en Turín, la Sabana Santa,  comprobamos las similitudes entre el "hombre de la síndone" y el "Cristo del Amor"


Amor y Concepción, dos advocaciones llenas de contenido, que ahora deben conseguir arraigo en un barrio joven y con entusiasmo, pero queda mucho trabajo. Por ahora, el barrio recibió a su cristo con muy buen ambiente. 

Ahora nos toca a todos, los que confiamos en Él, los que suplicamos a Ella.





lunes, 28 de noviembre de 2011

De nuestro triunfo y otras cosas

Que vengan ahora estadistas e ilusionistas. Que me cuenten mil historias los lideres de opinión y los creadores de la misma. Que me digan si ayer, a las once y pico de la noche, no estaban mucho más felices con el 0-1 que si el resultado hubiese sido 1-0. Entonces.

Partiendo de esa base, ahora podemos discutir si el grado de felicidad es el correcto o nos hubiese gustado un poco más escorado a la izquierda, a la derecha o metiendo en el lote un premio en el gordo de la primitiva.


Fútbol. Eso es lo que se juega, y los triunfos son los que te dan los puntos.


Ahora. Me gusto y mucho la primera parte. El Sevilla consiguió un fútbol con rápidas transiciones y buena disposición táctica. Si bien todo se conseguía por el trabajo de Medel, y creo que la prueba fue que en la segunda parte no se pudo hacer, por la caída física de Medel y la superpoblación en el centro del campo.

El partido dejo otra muestra más de que en Fazio tenemos a un grandísimo central, que lo hará bien cuando juegue, y en el equipo que juegue, y lo estamos defenestrando porque lo intentamos colocar en una posición que no es la suya.

El equipo lleva un sobreesfuerzo grande en estos cinco partidos sin ganar, y esperemos que no lo note en demasía, si bien la plantilla no es demasiado larga, si tiene los efectivos suficientes para, dando con la clave, repartir minutos y responsabilidades. Siempre he creido que se pueden ganar o peder partidos por los cambios durante el mismo, pero llevo mucho tiempo viendo que los cambios son intrascendentes.

Otra cosa. No me gusta ver la desconfianza que se tiene en lo propio, y la confianza ciega en lo ajeno. Me refiero, por ejemplo, al efecto Bielsa, que nos gana en casa y es un "palo" para la dirección tecnica sevillista, para el entrenador sevillista, etc..., o el caso de Kone, que aquí no le queríamos ni como recogedor de alfombrillas, y resulta que ahora ... mejor callarse.

Un consejo, para el que lo quiera "Quien mucho habla, mucho yerra" Extraído de la fantástica entrevista a D. José María del Nido en Almas Sevillistas

Foto : diariodesevilla.com

martes, 22 de noviembre de 2011

Si para la liga puntuara la critica del aficionado propio...

Nos hemos convertido en una maquina de deshacer.

¿Siempre ha sido así?

Desde que Jose María del Nido es presidente, sí, y no creo que tenga nada que ver. ¿O sí? Vete tu a saber.

El caso es que la grada criticó a Caparros, a Juande, a Jimenez, a Alvarez, a Manzano, y ahora a Marcelino.

Es curioso, tres hombres de la casa y tres de fuera. Y más curioso es que, al único al que se le agradece el trabajo es al único que le hizo daño a la institución. Ingrato.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Sólo 3 puntos de los últimos 12

No era un buen día para buscar el triunfo, pero ¿acaso alguno lo es?
Este Sevilla nuestro nos acostumbra a no poder decir como será el partido hasta que no ha terminado. Imprevisible e impredecible, por el empate en el Nou Camp, y por la derrota en casa ante el Granada. si fuera de echar quinielas, seguramente esas dos las hubiera fallado. Por eso no las echo, entre otras cosas.

La verdad es que el día no se presentaba muy propicio, muchas bajas, que lejos de propiciar una merma en cuanto a la capacidad técnica, sí imposibilitaban el juego, que hasta podíamos decir fluido, de gran parte del partido ante el Granada. El centro del campo fallo, por sí o por tener demasiado alejados a los delanteros. No ubicaron su parcela y se encontraron maniatados por la línea adelantada del Mallorca, que sacaba de su sitio una y otra vez a nuestros delanteros, acercándolos al centro y provocando la pérdida de posición de nuestros creadores.

martes, 1 de noviembre de 2011

No hay lugar para la decepción.

Me niego. No, pero un NO rotundo.
No soporto a los derrotistas, a los de "sí es que esto es el Sevilla, cuando se puede dar un pasito más lejos, entonces falla".
Señores, los que empiecen hoy a pensar así, que se bajen de este barco, que no es el suyo.
Seguramente encontrarán seguidores, tristes comparsirtas que, en este mundo repleto ya de desgracias, malos augurios y peores noticias, se han visto relegados a desear que sean otros los que pongan la fiesta, que de ellos es el patrimonio de la eesolacion, reflejado en frases como "sí ya lo sabía yo", o aquella de "como veníamos anunciando".
Pues no, me niego.
En este país de pandereta, funciona a la perfección la filosofía, por algo somos descendientes de Séneca. Pues bien, OS traigo hoy un silogosmo traído de un conversación de barra de bar, nuestro "Ágora" particular. Hablábamos de la cantidad ee fútbol que tenemos hoy en día,  partidos a diario, liga, copa, champions, etc... Pues bien, comentaba el de más edad, que en tiempos del Regimen, con un partido los sábados, y el resto el Domingo, se tenía la morfina suficiente para pasar la semana, a lo que otro contestó, "Entonces ¿que clase de régimen tenemos ahora?"